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Consejos para ahorrar antes de firmar tu contrato de renta

Woman saving money in piggy bank

Woman saving money in piggy bank

¿No estás seguro de cuánto dinero debes gastar exactamente en el alquiler de cada mes? La mayoría de los expertos financieros recomiendan que la renta y el pago de los servicios públicos deben representar no más del 40% de tu ingreso.

Pero, ¿Cómo realizar un presupuesto razonable con base en tu ingreso que permita pagar la renta y los demás gastos como comida o transportes? Te damos algunos consejos a considerar para hacer números antes de lanzarte a la aventura de alquilar un depa.
1. Calcula tu presupuesto de alquiler antes que otra cosa.

Cuando estás a la caza de un departamento, es fácil perder de vista el monto de dinero que puedes destinar, porque quizá ya hayas visitado algunas propiedades que te parecieron increíbles pero, rebasan tu presupuesto y no lo tienes en cuenta.

Extender tu presupuesto aunque sean 500 o 1000 pesos, es ya un gasto importante. Así que, para obtener una estimación mejor de tu ingreso comparado con lo que puedes destinar, sigue estos cuatro pasos:
* Factor en su ingreso mensual

Asegúrate de comenzar con el importe neto. Una regla general indica que tu ingreso debe ser de al menos tres veces tu renta mensual.
* Súmale otros pagos mensuales
Integra pagos constantes como, la mensualidad de tu auto, clases de algún idioma, tarjeta de crédito, pagos de maestría etc.
*Combina estos gastos mensuales con tus gastos constantes no determinados

Sí, esto incluye cosas básicas como alimentos, cortes de pelo, y Netflix. Sigue todos los gastos durante un mes, para conseguir un control y un número que te permita conocer cuánto gastas en cada cosa. Quizá descubres que puedes dejar de hacer algunos gastos para ahorrar.

2. Comparte los gastos del alquiler

Si no puedes rentar solo, tu mejor opción siempre será conseguir un roomie con quien compartas gastos al parejo. Incluso si estás casado, puedes sub alquilar una habitación.
3. Negocia por adelantado

Una vez que sepas exactamente lo que puedes pagar, trata de negociar con tu arrendador antes de firmar el contrato de renta. Sé creativo, quizá puedes dejar de pagar gastos del mantenimiento si tú realizas las tareas de limpieza dentro del área que te tocan y así podrías ahorrar el dinero que pagarías por que alguien más saque tu basura y limpie tu puerta.

4. Presta atención a los servicios públicos

Incluso en los apartamentos más pequeños, los servicios públicos pueden representar una parte importante de tu presupuesto mensual. Presta atención a las maneras de reducir tu huella en el Planeta. Usa la luz cuando sea necesario, no gastes de más el agua, amplea adecuadamente la utilización del gas. Si llevas a cabo actividades en pro de la Tierra, vas a verlas reflejadas en tus recibos de pago.

Editorial Metroscubicos

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Qué debe contener un contrato de arrendamiento

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Cuántas veces hemos oído a algún amigo o familiar decir que va a la papelería a comprar un contrato de arrendamiento porque va a rentar una casa o departamento a otra persona, o peor aún, que como se trata de un conocido, no hace falta hacer dicho contrato.

Lamentablemente, casos como éstos son muy comunes en todo el país, los propietarios rentan inmuebles a otras personas sin firmar un contrato o con “machotes” comprados en la papelería poniendo en riesgo su patrimonio.

En el proceso de rentar una casa o un departamento, es muy importante saber elegir quién será nuestro inquilino, pero lo es mucho más, contratar la operación de la manera correcta a través de un documento que establezca todos los acuerdos necesarios para proteger a cada una de las partes.

El contrato de arrendamiento residencial es un documento legal muy importante necesario para poder defender los derechos de propiedad y/o de uso sobre un inmueble. Este documento debe contener cierta información para la protección de las partes involucradas, en especial, para el dueño de la propiedad, que es quien corre el mayor riesgo.

 

Habitar una vivienda que cumpla con nuestras expectativas y necesidades es muy satisfactorio. En caso de que este inmueble sea rentado, es indispensable contar con un contrato de arrendamiento que defina las condiciones a través de las cuales ambos contratantes se obligan recíprocamente, uno, a conceder el uso y goce temporal de una cosa y, el otro, a pagar cierto precio por ese uso o goce.

Especialistas en el terreno inmobiliario comentan que hasta hace poco era una práctica común recurrir a los documentos vendidos en papelerías. Sin embargo, este tipo de “machotes” llegan a resultar obsoletos, por ello, nos indican cuáles son los puntos más recomendables que debe contener un contrato para la renta de un inmueble.

¿Qué debe incluir el contrato de arrendamiento?

Asegúrate que el contrato de arrendamiento que utilices incluya al menos la siguiente información:

• Nombre y datos generales del propietario o de la persona con las facultades legales para rentar la propiedad (arrendador).

• Nombre y datos generales de la(s) persona(s) que va a habitar la propiedad (arrendatario).

• Ubicación y descripción de la propiedad a arrendar.

• El objeto o propósito del contrato (dar en arrendamiento el inmueble).

• Domicilios del arrendador, del arrendatario y del fiador o aval, en caso de que esta figura se incluya en el contrato.

• El monto que el arrendatario pagará al arrendador como renta, especificando si es por mes, por año u otro plazo. Si el pago es por periodo adelantado o vencido, si no se indica, se supone que es por periodo vencido. Si existe una cuota de mantenimiento adicional, es recomendable ponerla en el contrato. También se debe determinar la penalización en caso de que el arrendatario no pague a tiempo.

• Plazo del contrato (seis meses, un año, cinco años, etcétera). La ley establece que en casa habitación, el plazo mínimo obligatorio es de un año, salvo pacto contrario.

• Forma y lugar de pago. Se debe acordar si el pago será con cheque, en efectivo o de otra forma. Si se pagará en el domicilio arrendado, en el domicilio del arrendador o si se depositará en una cuenta bancaria y en cuál.

• Detalles del depósito, el monto y las condiciones para que se devuelva al arrendatario al finalizar el contrato.

• Las responsabilidades del arrendador y el arrendatario respecto del mantenimiento de la propiedad.

• Inventario y condiciones. Enlistará qué contiene el predio arrendado, las condiciones físicas y legales en que se entrega, los derechos que tendrá el arrendatario respecto del inmueble, si podrá o no hacer modificaciones en él. En este caso, previo acuerdo, se recomienda tomar fotografías que sirvan de sustento a lo pactado.

• Uso y limitaciones del inmueble. Se debe aclarar si es para uso habitacional, comercial o de oficinas, además, incluye parámetros como la posesión de mascotas, horarios con mayor ruido permitido, subarrendamiento, etcétera.

• Renuncias. El arrendatario y su fiador están obligados a firmar renuncias a diversos artículos de la ley, a fin de evitar abusos.

• Renovación y aumento de la renta al término del contrato. Habrá que determinar si es o no renovable y las condiciones para cada caso.

• Garantía. Ésta puede ser un depósito y/o un fiador o una fianza.

• Las causas de rescisión del contrato, es decir, en qué casos una de las partes estaría incumpliendo con el contrato al grado de darlo por terminado (por ejemplo, no pagar la renta en dos meses, introducir personas, animales u objetos no permitidos en el inmueble, darle un uso inadecuado, etcétera). También es importante al incluir los términos de la rescisión del contrato, definir si existe alguna penalidad o repercusiones jurídicas.

• Las condiciones y procedimiento de renovación del contrato.

• Los derechos de uso del arrendador durante el plazo del contrato (si podrá entrar a la propiedad o no, podrá utilizarla en alguna situación, etcétera).

• La manera en que se resolvería, en caso de ser necesaria, una disputa legal entre el arrendador y el arrendatario, es decir, quién pagará los costos legales, en qué jurisdicción (lugar) se va a llevar a cabo la disputa y bajo que código civil.

• Fecha del contrato y firma de ambas partes.

Para resolver controversias en materia de arrendamiento inmobiliario, están los Juzgados de Arrendamiento Inmobiliario. También se puede buscar la Amigable Composición en Materia de Arrendamiento, en la Procuraduría Social, pero ésta se basa en la buena voluntad y deja los derechos de las partes para que los hagan valer en las instancias que corresponda.

El costo de formalizar un contrato de arrendamiento es variado, depende del inmueble, el uso y las condiciones pactadas. Puede oscilar desde cero, hasta cubrir diferentes cantidades y lo puede absorber cualquiera de los involucrados. Veamos:

a) Costo de la investigación del arrendatario: puede ir de cero a mil pesos.

b) Costo de una póliza jurídica: puede costar mil pesos, hasta el importe de un mes de renta.

c) Costo de una fianza: puede ser un 30% del valor de un mes de renta, hasta el importe del mes completo.

 

¿Es recomendable utilizar anexos en el contrato de arrendamiento?

Como recomendación general sí, te sugerimos que utilices anexos para validar la información del contrato. Puedes incluir anexos como copias de las identificaciones de las partes involucradas, anexo de la escritura de la propiedad que está como aval, en caso de que aplique, o cualquier otro documento adicional al contrato que pueda servir para validar la información del mismo.

¿El contrato de arrendamiento funciona en todos los casos?

Cada caso es diferente, algo que sea importante incluir en un contrato de arrendamiento, tal vez no lo sea en otro, pero las recomendaciones generales que te presentamos te pueden ayudar a proteger mejor tus derechos como arrendador o arrendatario.

Es importante que el contrato de arrendamiento incluya todas estas variables, de no ser así, te recomendamos incluirlas. Recuerda que éstas son recomendaciones para darte una guía general, lo ideal es consultar un abogado para que te ayude a formular un contrato a tu medida.

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Errores a evitar al firmar un contrato de renta

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A diario se elaboran cientos de contratos de renta que, aunque son parecidos entre sí, cada uno de ellos tiene sus peculiaridades. Unos fijan sobre el inquilino el pago del mantenimiento, otros cargan al propietario la responsabilidad de cubrir los servicios públicos; en fin, una variedad de contratos que son definidos entre el inquilino y el propietario.

De ahí la importancia de que los inquilinos pongan mucha atención y lean completamente el contrato antes de firmarlo, solicitar la modificación de las cláusulas con las que esté en desacuerdo, además de solicitar la copia del mismo (es obligatorio entregar una copia del contrato firmado entre las partes).

Las personas deben de ser muy precavidas cuando van a tomar decisiones que afectarán su economía, como la renta de una casa o departamento. Pero muchas veces las cautelas no son suficientes y sus intereses se ven dañados. Estos son algunos de los errores que hay que evitar cuando se firma un contrato de arrendamiento:

1.- Rentar sin verificar más posibilidades

Se debe investigar sobre todas las opciones disponibles para asegurar que se está tomando una decisión informada. Esto es importante porque el inquilino tal vez ni siquiera esté consciente de todas las posibilidades antes de empezar a ver otras opciones. Las mejores fuentes de información son Internet, los periódicos y las agencias inmobiliarias, luego puedes empezar a visitar aquellos inmuebles que te resulten interesantes.

Visitar el inmueble te dará una mejor idea acerca de las facilidades y del tamaño. Por eso es importante investigar lo que ofrece cada uno. Tal vez no encuentres lo que estás buscando antes de visitar muchos lugares.

2.- Desconocer si existen deudas en los servicios públicos

Es común que los inquilinos no verifiquen si existen deudas en los servicios públicos. Por ello debe exigir que le entreguen las facturas de los servicios públicos en cero. En caso contrario, deben estipular esa deuda en el contrato de renta, responsabilizando el pago de esa deuda al propietario o administrador.

3.- No investigar los precios de la zona

El mercado de renta de inmuebles ha cambiado, es importante investigar los precios de los inmuebles similares al que piensas alquilar, te servirá como parámetro para realizar una elección inteligente y negociar el precio.

4.- Fijar clausulas y promesas verbales

Uno de los errores más comunes es que los consumidores acepten promesas verbales, y al momento de demostrar que se llegado a ciertos acuerdos o condiciones es casi imposible hacer prevaler la palabra del propietario o administrador.

Por ejemplo, si el propietario o administrador informó que pagaría los gastos de seguridad, si es verbal éste puede alegar que es falso obrando de mala fe. Dejando al inquilino con la deuda sin ninguna opción a reclamar.

5.- No leer el contrato

El error más frecuente que comete un arrendatario es no verificar las clausulas del contrato y exigir que el contrato esté debidamente registrado.

La mayoría de las veces esto ocurre sin mala fe por parte del propietario, que se limita a copiar un modelo de contrato sin modificar las cláusulas que en él aparecen.

Se recomienda verificar las clausulas de penalidad en el contrato, ya que en caso de atrasos no se podrá alegar desconocimiento. Al recibir el inmueble solicita la copia de los servicios públicos (agua y electricidad y basura) que este al día.

Si no se revisa a detalle es posible que se excluyan ciertos aspectos importantes para el inquilino.

6.- No firmar todas las hojas del contrato

Abogados y expertos inmobiliarios recomiendan estampar la firma en cada uno de las páginas y anexos que aparecen en el contrato y no solo en la última, además de no firmar contratos con espacios en blanco.

De esta forma se evita que después se introduzcan cláusulas o se eliminen partes que perjudiquen al inquilino o al propietario.

7.- No revisar la casa, ni reflejar en el contrato su condición

Algunas veces la casa o renta que se va a rentar no está en buenas condiciones; es habitable pero tiene algunas grietas, desperfectos, problemas con la instalación eléctrica, humedad. Si el arrendatario acepta entrar a vivir aunque el inmueble tenga estas irregularidades debe dejar por escrito en el contrato los desperfectos que presenta la vivienda y si el dueño se compromete a repararlas. Debe realizar un inventario de la casa y que el propietario o administrador lo reciba como bueno y válido.

Si esto no se plasma en el contrato, el propietario puede negarse a realizar los arreglos una vez que el inquilino ya esté en la vivienda. Y lo que es peor, un tiempo después puede decir que ha sido el arrendatario quien causó los daños en la casa. Esto le puede dar derecho a pedir que lo pague o descontarlo de los depósitos.

8.- No realizar un inventario del mobiliario

De la misma forma que conviene dejar constancia del estado de la vivienda, en el contrato se debe incluir con claridad (en caso de estar amueblada o semi-amueblada), en un anexo, el mobiliario y electrodomésticos que se encontró en el inmueble y estado en el cual se encontró.

También hay que manifestar el estado en el que se encuentran los muebles de la cocina y los accesorios del baño, así como los clósets.

Así el arrendatario evita que después se le culpe de haber estropeado un aparato, mueble o puerta que ya no se encontraba en estado óptimo y el dueño se cubre las espaldas si le falta algún objeto.

9.- Confiarse porque conoce al administrador o propietario

Con frecuencia los inquilinos se fían de su cercanía o presunta amistad con el propietario o administrador del inmueble, y restan importancia a asuntos que deben plasmar en el contrato de renta.

En las transacciones comerciales no se puede dejar nada al azar, todo debe estar por escrito, puede que por prudencia o vergüenza el inquilino no realice una petición y no se plasme en el contrato, después es difícil hacer prevaler la palabra del inquilino y peor aun la amistad se puede perder.

10.- Forma de pago

En el contrato siempre debe aparecer la manera en que se van a pagar las mensualidades de la renta, la fecha límite de pago y dónde se hará. Muy importante, siempre debes solicitar el recibo de pago.

Es importante que esto quede establecido en el contrato, de lo contrario una de las partes puede argumentar que intentó abonar el dinero o cobrarlo y no fue posible.

Algunos anuncios de renta de vivienda son llamativos por su bajo precio. Después, al consultarlo, resulta que el arrendatario debe pagar todos los gastos junto con los del agua, la luz, la basura, la seguridad, el mantenimiento, etcétera.

La ley da completa libertad al propietario para que introduzca en el contrato cláusulas en las que atribuya al inquilino el pago de todos estos servicios, pero es conveniente que antes de firmar el arrendatario calcule cuánto va a tener que pagar por estos impuestos que, en principio y si no se establece lo contrario, le corresponderían al dueño del inmueble.

También hay que evitar, en la medida de lo posible, abonar de manera anticipada muchas mensualidades al alquilar la vivienda, es mejor negociar y no quedarse sin un dinero que puede ser imprescindible.

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