5 tipos de roommate ¿Cuál eres tú?

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¿Despertaste en la mañana haciendo cuentas? ¿Ya lo descubriste? Sí, para pagar las mejores cosas de la vida, como un departamento, viajes, un auto y la ropa que tanto deseas lo mejor es dividir costos con un rommie.

Tal vez te sacaste la lotería y eres de los afortunados que tienen un rommate ‘fantasma’, o sea alguien que viaja mucho o nunca está en casa.

Muchos compañeros de cuarto pueden convertirse en grandes amigos y mejorar nuestra vida en varios sentidos, en lo social y en lo personal, aunque hay casos en que sucede todo lo contrario y llegan a ser una piedra en el zapato.

En ese sentido, lo mejor es tomarse un tiempo para elegir al mejor compañero de vida pues, como un auténtico matrimonio, compartirán el techo día tras día.

Si todavía después de que hiciste casting y el roomie estrella con sus dotes actorales logró engañarte y de tierna oveja se convirtió en el lobo feroz, estos consejos te serán de utilidad. Léelos y hazle frente a esa pesadilla que tienes en casa.

1. El desconsiderado

Vas directo a la cocina y estás a punto de servirte tu cereal favorito lleno de…aire. Vas por la leche del refrigerador y también está completamente vacía. Respiras, cuentas hasta 10 y mejor te vas al baño a lavarte los dientes antes de irte a dormir, pero no puedes porque tu roomie tiene todos sus accesorios de higiene personal regados por doquier, justo como los platos sucios que llevan días en la tarja de la cocina. Es un hecho: tienes a un roomie 100% desconsiderado

¿Cómo lidiar con él?

Tu compañero de casa no está tratando de molestarte, tal vez tiene un problema de ‘despiste’. No tiene idea de que su comportamiento es un problema. Cada cabeza es un mundo y de eso se pueden derivar millones de hábitos que cada quien interpreta según su crianza y muchos otros factores. Ten en cuenta eso antes de acercarte a tu roomate desconsiderado.

Intenta ir libre de acusaciones y prejuicios, busca algún aspecto que tengan en común y, sobre todo, pregúntate si tú mismo podrías estar haciendo algo que le moleste a él. Cuando vea que muestras esa humildad, él seguramente también pondrá se su lado para mejorar su calidad de vida.

2. El que cree que tus cosas son de él

Digamos que, le gusta ‘tomar prestadas’ las cosas. Puede que no sean artículos de gran valor, pero el problema que generan sí que puede hacerse enorme. Por ejemplo, juras que todavía tenías galletas en tu reserva, pero no están. Estabas 1000% seguro que aun te quedaba detergente para la ropa y ya no queda más. ¿A dónde fue? Han pasado a ser territorio de tu roomie.

¿Qué puedes hacer?

Dependiendo de la gravedad del tema, una sencilla charla podría aclarar las cosas. La idea es crear reglas, incluso por escrito, que den lugar a normas que regularmente se dan por sentadas. Esos acuerdos pondrán en claro qué está bien y qué no dentro de casa. Cuando veas que esta estrategia no rinde frutos, habrá llegado la hora de buscar un nuevo compañero.

3. El pasivo-agresivo

¿Cómo saber que vives con uno? Esa es la parte divertida ¡no lo sabes hasta que ya es demasiado tarde! Tu ropa tiene roturas, los platos sucios terminan en tu habitación sin que los hayas usado. Hoy sacas la basura, pero no pusiste una bolsa y mañana el cesto amanece desbordado. ¿De qué se trata? Obviamente de hacerte llegar a tu límite hasta que explotes.

¿Cómo enfrentarlo?

Todos venimos de mundos distintos, lo que es inaceptable para unos, para otros da lo mismo. Hay quienes prefieren confrontar y otros que mejor intentan no quejarse, por lo que soportan hasta no poder más.

Si buscas ser un poco más accesible y con cero prejuicios, incluso la persona más cerrada podrá sentirse suficientemente cómoda y abrirse a ti. Así podrás darte cuenta que dormir fuera de casa, cocinar con mucho ajo, fumar en la sala y poner los pies sobre la mesa no son cualidades que aprecie tu roomie.

En caso de que la lista de peros en ambos casos se alargue infinitamente, habrás aprendido la lección y tendrás que lanzar convocatoria para un nuevo casting. Aunque esta vez, procuren establecer qué cosas no están dispuestos a cambiar.

4. El irresponsable

Mucho ojo, no estás frente a un roommate, has heredado un hijo adulto sin proponértelo. Tú haces el súper, te encargas de la limpieza y pagas las cuentas en tiempo. ¿Y dónde está tu compañero de cuarto? Tú tienes dos trabajo y él sus tardes libres para relajarse y no tiene intención de cambiar las cosas porque simplemente así están muy bien.

¿Qué hacer?

Este compañero de cuarto necesita límites firmes y claros. Dale un ultimátum, dile con voz segura que si no puede pagar la renta en la fecha de vencimiento, será su último mes sin excusa ni pretexto. Esa actitud le hará saber que puedes cambiar las cosas si así lo deseas y que puedes encontrar a un nuevo rommie en un dos por tres.

5. El incomprendido

Si vives con una persona que siente que debería tener más y dar menos, pero aun así es infeliz. Estás ante un típico incomprendido. ‘Si yo casi no estoy aquí, ¿por qué debo limpiar?’, ‘Ok, es mi perro pero ¿Por qué no puede andar libremente cuando yo no estoy en casa?’ ¿Te suenan conocidas esas frases?

¿Cómo hacerle frente?

Honestamente, puede ser un dolor de cabeza tratar de hacerle ver el punto, es decir, que comprenda que tu esfuerzo es diametralmente opuesto al de él. En el peor de los casos, si no llegan a un acuerdo, no te sentirás mal de empezar a buscar un reemplazo. En el mejor escenario, él reconocerá tu labor, tendrá un reacomodo emocional y apreciará lo que tiene.

En todos los casos, lo mejor es recordar que no todos piensan como tú, lo que es normal para ti, para alguien más no lo es. Así que invierte tiempo en la búsqueda de tu alma gemela inmobiliaria y no dejes nada al azar.

fuente: Editorial Metroscubicos

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Cómo saber si vale la pena remodelar para vender

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Si estás considerando un proyecto de renovación hazte las siguientes preguntas: ¿es el momento? ¿Vale la pena el esfuerzo y la inversión? ¿Obtendré un beneficio, o solo lo estoy haciendo por el placer de ver el resultado final?

Paso 1. Calcula el valor actual de tu casa

Para tomar una decisión informada sobre si la renovación es idónea, el primer paso es calcular el valor actual de tu propiedad.

Contacta a un agente de bienes raíces, él te puede dar una idea aproximada o puedes solicitar formalmente un avalúo. El costo es variable pero, en promedio, el avalúo de una casa con valor de un millón de pesos cuesta 3,000 pesos.

Recuerda que en un bien construido se toma en cuenta la localización del inmueble, los metros cuadrados, el tiempo de uso, la calidad de los acabados y el mantenimiento.

Paso 2. Investiga cuánto valdría tras la remodelación

El siguiente paso es averiguar en cuánto se vendería después de hacerle las mejoras. Esto se puede investigar con un agente de bienes raíces. Haz una comparativa con inmuebles de tamaño similar al tuyo y que se ubiquen más  o menos en la misma área.

Lo ideal es que esas viviendas hayan sido remodeladas o que, por lo menos, tengan mejores terminados que tu casa (sin pasar todavía por el proceso de renovación).

Podría ser un proceso largo, pero este tipo de investigación te ofrece una idea clara del panorama. Cuando lo hayas hecho, sabrás con exactitud lo que estás buscando con la venta o, en todo caso, reevaluar tus intenciones.

Paso 3. Haz tu presupuesto

Remodelar tu vivienda no sólo ayuda a optimizar tu comodidad, a veces con una inversión de 10% del valor la propiedad, se puede aumentar el mismo hasta 40%. Pero para ello, debes manejar tus recursos de forma inteligente.

La calidad y el tipo de acabados determinarán ese incremento, aunque también dependerá de la zona remodelada: la cocina y el baño son puntos clave pero hay que tener sumo cuidado. Es necesario que te plantees si la renovación que tienes planeada sobrepasará el valor de la vivienda. Lo importante es no exagerar y sacarla involuntariamente del mercado.

Por ello el paso tres es hacer un presupuesto: es preciso saber cuánto dinero deseas gastar en la remodelación. Quizá ya tengas un aproximado de los gastos, pero si no es así, lo más recomendable es que analices qué es lo que se va a modificar y cuánto capital se puede llevar. Esto implica cotizaciones de mano de obra y de los materiales que se requerirán. No olvides que al momento de solicitar varias cotizaciones, también hay que tomar en cuenta el plazo de garantía que te ofrezca cada una.

Paso 4. Realiza el cálculo

Si aun con todos los ejercicios que has hecho no te sientes seguro, existe una opción que te puede ayudar. El beneficio potencial de los resultados de renovación se puede resolver con la siguiente fórmula:

Valor potencial de la propiedad renovada, menos el valor actual de la misma, menos los costos estimados de remodelación, menos otros costos (como los seguros, los costos de operación y los gastos de venta). Esto es igual al beneficio o la equidad potencial.

Recuerda que el beneficio resultante cambiará si inflas el costo de renovación o si calculas mal el valor potencial de tu propiedad. Por ello, lo mejor es establecer contacto con profesionales del rubro, agentes inmobiliarios, un contratista y hasta con varios proveedores para asegurar que tu estimación sea tan confiable como sea posible.

Además, necesitas estar seguro de que podrás dedicar tiempo y esfuerzo suficientes para esta tarea y descubrir de esa forma si renovar sigue siendo buena idea o si es más una potencial pérdida de ingresos.

Cuando hagas números y estés realmente satisfecho con los resultados, prepárate para enfrentar cierto nivel de riesgo y comprométete con el proyecto. Con una buena gestión, planificación y ejecución, no solo obtendrás un beneficio, sino que también generarás en ti un auténtico sentimiento de logro. ¡Te deseamos la mejor de las suertes!

Editorial Metroscubicos

Manual para renovar la casa tú mismo

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Hacer pequeñas mejoras en tu casa te ayudará a mantener su valor, y disfrutar de un espacio renovado. En entrevista con Metros Cúbicos, los expertos de Cómex nos comparten su experiencia y una lista de acciones que podrás hacer túmismo.

¿Qué materiales necesitas?

Los productos básicos que sugieren los expertos se dividen en tres categorías: pintura, impermeabilizante y barniz para madera.

1. Pintura

  • Los productos hechos con resina acrílica son ideales para interiores, porque da un acabado terso y fino, es lavable y de fácil mantenimiento. Para exteriores, es resistente a la intemperie, radiación solar y humedad.
  • Los esmaltes base agua son la mejor opción para espacios que requieren mayor protección, como zonas de tránsito, cocinas y baños.
  • La línea de aerosoles ofrece versatilidad para todo tipo de proyectos, pues cuenta con gran variedad de acabados. Puede aplicarse en muebles metálicos y en electrodomésticos.

2. Impermeabilizantes

La mayoría de los productos del mercado se aplican con facilidad. Únicamente se limpia el área y se coloca con cepillo.

Hay opciones de secado rápido, que permiten impermeabilizar aún de forma imprevista, pues su tiempo de secado máximo es de 6 horas.

También hay productos con aislante térmico, ideal para climas cálidos (secos, sub-húmedos y húmedos), pues refleja el calor y reduce la temperatura interior hasta 10°C en comparación con otros impermeabilizantes.

“Por ejemplo, si en Mexicalli una losa se calienta a 50°C, ésta puede reducirse a 25°C, lo cual tiene un impacto directo en la temperatura interior y se ve reflejado en ahorro energético por uso de aire acondicionado”, explica Javier Sosa, director de mercadotecnia de Comex.

Los impermeabilizantes de alto desempeño, incorporan llantas de desperdicio en su fórmula y tiene la ventaja adicional de que el área se vuelve transitable sin riesgo de daño a la capa protectora.

3. Barnices

Puedes transformar cualquier puerta y mueble de madera, renovarla o darle un segundo uso.

Existen barnices de distintos colores, que se ajustan a la decoración de tu casa. Se aplica como pintura, tras lijar la madera.

Como recomendación final te sugerimos acudir a tiendas especializadas, pues en su mayoría ofrecen asesoría gratuita en la aplicación y usos de los productos que requieres. Además, te podrán sugerir herramientas para una aplicación sencilla.

fuente: Editorial Metroscubicos

4 consejos para recordar durante la búsqueda de casa

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Buscar la casa ideal es un proceso agotador porque siempre estamos a la expectativa de encontrar lo más parecido a la vivienda de nuestros sueños, y ya que vamos a pagar por un inmueble, queremos que valga la pena.

De acuerdo con expertos, la búsqueda de un inmueble no sólo es una aventura financiera, sino que es un proceso que implica el momento de vida, la relación que llevamos con nuestra familia, amigos, pareja, nosotros mismos y todas las decisiones emocionales que se realizan durante esta etapa, es decir, no es cualquier cosa y advertimos que, tampoco será fácil.

A veces la tolerancia a la frustración es una debilidad que se presenta porque quisieras que todo fuera más fácil. Pero debes tener bien presente que una cosa es tener en la mente tu casa ideal y otra es encontrarla con todas las condiciones y amenidades como has imaginado. Por eso, te damos 4 consejos básicos para que no te rindas.

1.- No te conformes con lo que no quieres

Debes tener una visión clara sobre qué tipo de espacio buscas y para qué. Puedes hacer una lista de tus necesidades, tu estilo de vida y el uso que le darás a la vivienda. Estos parámetros te ayudarán a reducir el universo de casas que buscas.

2.- Ubicación

En una ciudad como la nuestra, uno de los factores clave y por el que la mayoría de la gente contempla rentar o se esfuerza por comprar casa, es la cercanía con sus centros de trabajo, y los servicios disponibles, porque también es agotador vivir muy lejos de la civilización. Así que, asegúrate de que lo que busques esté ubicado en una zona donde siempre quisiste habitar.

3.-Separa las emociones de los negocios

Siempre debes recordar mantener tus emociones bajo control durante el proceso de buscar casa. Sí, hay muchas cosas que pueden salir mal o cambiar durante esta aventura pero, manteniendo una mentalidad puramente empresarial, podrás superar tensiones. Considera que es una transacción comercial y los sentimientos no deberían interferir. Relájate y acepta que será un viaje difícil pero no imposible. Muestra tolerancia a la frustración y sé un profesional que se enfoca en ocuparse y no en preocuparse.

4.-Esto no se acaba, hasta que se acaba

Ten en cuenta que por algo pasan las cosas y necesitarás paciencia para que todo el proceso vaya saliendo poco a poco, porque no puedes forzar a que por ejemplo, la totalidad de trámites se dé en una semana. Necesitas de varios profesionales inmobiliarios, para lograr la meta de tener una casa. Si hay negociaciones que al final no funcionan, considera tener un plan B y C, es decir, otras opciones de viviendas. Con tu tenacidad, ganas y expertos que te guíen, saldrás sano y salvo de esta aventura llamada, elegir casa.

Editorial Metroscubicos

Actualiza tu casa con poco dinero

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En este tiempo en que es necesario cuidar el dinero y debemos destinarlo principalmente a los gastos de primera necesidad, no es fácil invertir grandes cantidades para renovar de manera continua la imagen de nuestra casa; por ello, te presentamos algunas sencillas, vistosas y sobre todo económicas opciones para que no te quedes con las ganas de actualizar cada uno de los espacios del hogar.

Para la sala

Sin hacer una gran inversión, tú mismo puedes renovar la tapicería de las sillas, utilizando fundas de colores o rayas modernas, que además de proteger el tapiz original, son de fácil limpieza.

Retapiza alguno de los sillones de la sala, elige el que prefieras pero el más recomendable es el de una plaza, que puede ir en tonos contrastantes con el resto de los muebles. Por ejemplo café, con beige o crema.

Una forma sencilla y económica de renovar la sala es colocando cojines decorativos, que además añaden confort y visten muy bien el lugar.

Redecora con cuadros, la tendencia es recargarlos sobre alguna repisa o en cualquier mueble. Si eliges la pared, inténtalo con composiciones de varias imágenes o tapices sin marco.

También puedes elegir alguna pared y decórala con papel pintado, siempre aporta un toque cálido al ambiente.

En las recámaras

Sustituye el frente de los clósets, ya sea con hojas de madera, con telas, empapelados o tapices que vayan de acuerdo con la decoración de la habitación.

Si te has cansado del acabado exterior de ese mueble de madera o está algo deteriorado, prueba pintarlo en dos tonos. Para ello, retira el acabado anterior con un decapante, pinta la estructura de un tono y los cajones de otro. Luego lija suavemente.

Imprime personalidad a la cabecera aumentando su altura tradicional a partir de un lienzo apoyado en la pared en tela estampada y de colores luminosos.

Otra buena manera de renovar la cabecera consiste en forrarla con una funda que confecciones tú mismo.

Sustituye la cabecera por cuadros. Puedes colocar uno grande o utilizar varios que tengas en otras partes de la casa y hacer una composición.

Para liberar las mesitas de noche y optimizar el espacio, cambia las lámparas por apliques de pared o modelos de techo. Si no te convence, renueva las pantallas, no sólo en la recámara, sino de toda la casa, incluso utiliza focos de otras intensidades.

Actualiza el baño

Cambia los accesorios del baño, opta por elementos de acero inoxidable. Elige toallas, jaboneras, bote para cepillo de dientes, papelera, y hasta la tapa del inodoro con la misma decoración o tonalidad, misma que puede funcionar como medio de contraste con el típico color blanco. También puedes colocar algunas toallas enrolladas en cestos de mimbre.

Para ornamentar el baño, coloca velas sobre alguna repisa o de pie en los rincones. Plantas verdes que no requieran de mucha luz, ya sea sobre algún taburete de madera o encima de una simple caja forrada con tela. Botellas antiguas de cristal en varios colores y diferentes formas rellenas de sales cromáticas, conchas o piedras atractivas.

Métete hasta la cocina

En la cocina intenta “volar” los electrodomésticos (licuadora, horno de  microondas, etcétera) colocando pequeñas repisas con soportes que hagan juego con la decoración, además de recuperar espacio ayuda a que se vea más ordenado el lugar.

Los botes de cristal pueden tener múltiples usos si los reciclas. Utilízalos para mermeladas, salsas y como especieros. Agrégales un toque rústico pegando un trozo de tela a la tapa y sujeta el sobrante con un lazo de rafia.

Pinta un zoclo en la parte media de la pared o una cenefa, para ello utiliza plantillas de frutas, flores o los motivos que más te agraden. Se pueden adquirir en cualquier tienda de decoración o de pinturas.

Atrévete por un cambio de look completo para la cocina: forra los azulejos con auto adhesivos color madera o si lo prefieres pega una gran figura en vinilo.

Tips para otros espacios

Cualquier estancia es apta para colocar una repisa que juegue de librero, por ejemplo arriba de los marcos de las puertas, en la pared lateral por donde pasa la escalera, o en los rincones como esquineros, haciéndolo, claro, a la medida.

Nuevas jaladeras y manijas para puertas, cajones, cómodas, proporcionan aires de novedad en cualquier estancia de la casa.

Finalmente, no olvides las flores, plantas y arreglos que dan ese toque natural a tu casa.

Editorial Metroscubicos

Cómo dividir la renta y los gastos con un roomie

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El reto de encontrar un espacio para rentar y compartir no sólo esta relacionado con la ubicación y un precio razonable, también radica en conocer cómo administrar los gastos. ¿Cuál es  la mejor estrategia para dividir los gastos?

De acuerdo con Federico Sobrino, quién forma parte del Consejo de Directores de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) de la Ciudad de México, considera necesario que al momento de renta se considere:

1) Qué la cantidad de la renta no rebase del 25% de los ingresos de cada uno de los futuros inquilinos.

2)  Es importante que aunque compartas solo uno sea el titular. El responsable de firmar el contrato.

3) Para el pago del depósito, el experto sugiere que se divida en partes proporcionales.

De acuerdo con el experto deben discutir aspectos financieros para hacer acuerdos. Aquí algunas recomendaciones que debes tener en cuenta:

  • Qué porcentaje de renta pagará cada uno. ¿Cuánto renta cada persona va a pagar por mes . Si va a compartir el lugar de manera uniforme la división debe ser en partes iguales, pero si tienes una habitación mucho más grande, o más de espacio en general, decidan cuánto más debes pagar.
  • Responsable de pagos. Planear quién hará los pagos de renta y servicios en tiempo y forma a fin de evitar multas o suspensión de los mismos.
  • Gastos adicionales. ¿Quieren TV por cable? Es probable que solo uno quiera contratar este servicio por lo que le correspondería pagarlo, sin embargo puede ser injusto porque, inevitablemente, el roomie que afirmaba no estar interesado podría ver algún programa televisivo sin costo extra.
  • Consumo de servicios. Es probable que el pago no sea en partes iguales, dependerá de las actividades diarias de cada quien. Por ejemplo, si uno de los residentes acostumbra cocinar diario, debe ser el que pague la mayor parte del recibo de gas. O bien si alguno va a trabajar desde casa  el gasto de electricidad y servicio telefónico deberá ser su responsabilidad.
  • Visitas. Acuerden si las visitas recurrentes, por ejemplo la pareja de alguno debe aportar para los servicios.
  • Plazo del contrato. Dejen estipulado qué pasará si alguno de los roomies decide irse antes de que finalice el contrato. ¿Qué pasará con su cuota? ¿estará obligado a encontrar un sustituto?

Y si buscas una división aún más equitativa, Francis Su, profesor de matemáticas en el Harvey Mudd College en California, hace una proposición  basada en el trabajo del matemático alemán Emanuel Sperner. Se llama el lema de Sperner, y consiste en un triángulo con diversas opciones tomando en cuenta otros aspectos, como por ejemplo, quién valora más la luz natural, o la cercania con el baño o la salida, consulta sobre esta fórmula aquí.

 

Editorial Metroscubicos

9 reglas legales para comprar tu casa

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Cuando encuentras la casa que quieres comprar e inicias las negociaciones, es momento de corroborar que la propiedad cuenta con todos los documentos necesarios para llevar a cabo la compra-venta. La idea es garantizar que estás frente a un bien raíz legal y que tu inversión no corre riesgo alguno.

Aunque lo más recomendable es contar con la asesoría de un abogado experto en bienes raíces, puedes avanzar en la revisión de los documentos y detectar cualquier anomalía oportunamente.

El primer paso

Solicita al vendedor copias de las escrituras, de su identificación oficial y acta de matrimonio, así como de los últimos pagos de predial y servicios. Estos documentos son los pilares para saber que la casa que vas a comprar está en regla.

Con la escritura en la mano, debes revisar:

1.La ubicación.

Corrobora que la propiedad se encuentra ubicada donde la escritura lo menciona.

Es posible que el nombre de las calles haya cambiado, si es el caso, acude a la delegación correspondiente o al palacio municipal de tu localidad, y verifica que el nombre anterior de la calle coincide con las escrituras.

Esto debes informarlo al notario público cuando se realice la firma de las nuevas escrituras, para que se haga una anotación como la siguiente: “La calle Fulana, antes, hoy Av. Mengana…”.

  1. 2.   Nombre del propietario.

La única persona autorizada para vender la propiedad es el mismo que aparece como dueño en las escrituras, por esto es importante corroborar sus datos con la identificación oficial.

En ocasiones ocurre que el propietario tiene dos nombres y en la escritura sólo se lee uno. En este caso, también se debe hacer saber al notario esta aclaración.

  1. 3.   Régimen de la propiedad.

Este punto es de vital importancia para la compra de una casa, pues el estado civil del propietario tiene relevancia.

Si el dueño está o estuvo casado bajo el régimen de sociedad conyugal, es fundamental contar con el consentimiento del cónyuge para la venta. De lo contrario la transacción no podrá realizarse.

 

Otros aspectos a revisar, que no están registrados en las escrituras son:

 

4. Permisos y planos

Las construcciones nuevas tienen planos arquitectónicos y de instalaciones, así como licencia de construcción y un aviso de terminación de obra. Las especificaciones de estos documentos deben corresponder a la realidad: si el papel dice “edificio de cinco pisos”, no debe tener seis, pues en caso de incurrir en estas anomalías la obra puede clausurarse.

5. Constitución de Régimen en Condominio

Si es un edificio de departamentos, también solicita este documento en el cual se especifica que cada comprador es dueño exclusivo, y únicamente del departamento que compró.

6. Adeudos y gravamen

Estos pueden ser:

  • Gravamen: Se refiere a aquellos adeudos por créditos hipotecarios o problemas de embargos a la propiedad. Un gravamen aplica a vivienda nueva y usada.
  • Predial y servicios: Ya sea una vivienda nueva o usada, es importante verificar que los pagos por estos conceptos estén al corriente.

Cuando compras una vivienda nueva, es importante que la desarrolladora garantice por escrito que no quedará ninguna deuda a la hora de la firma de la escritura por servicios de luz o agua, pues si se quedara algún adeudo lo deberán pagar entre todos los residentes.

Aunque el notario público en su momento verificará posibles gravámenes, o problemas de litigios, es recomendable detectar posibles contratiempos antes de que el proceso esté más avanzado.

7. El contrato de compra-venta

Cuando tienes la certeza que todo está en regla con la casa o departamento, estás listo para firmar el contrato de compra-venta, documento en el cual se expresa tu consentimiento y el de el vendedor por realizar la transacción.

El contrato debe incluir la identificación e individualización del inmueble por adquirir: calle, número, colonia, superficie de terreno y construcción, cajón de estacionamiento. Además de las características técnicas, especificaciones de construcción, acabados y otras características adicionales a detalle.

Asimismo, se incluye el precio total del inmueble y la forma en que se pagará; los precios adicionales y los montos de penalización en caso de incumplimiento por cualquiera de las partes. La fecha de entrega y si la vivienda cuenta con seguro de calidad, o el plazo y términos de la garantía en caso de surgir vicios ocultos.

En el caso de viviendas nuevas, ya sea en el cuerpo del contrato o en anexos también se deben estipular las amenidades y servicios del complejo habitacional.

8. La escrituración

Llegó el momento de acudir a una oficina notarial para escriturar la propiedad a tu nombre. Los documentos se presentan en original y son: la escritura previa inscrita en el Registro Público de la Propiedad (RPP); las boletas pagadas de predial y agua de los últimos cinco años. Si el vendedor es casado, su acta de matrimonio.

Junto con tus documentos, deberás entregar un anticipo para pagar algunas gestiones y documentos necesarios para el trámite, como constancias, certificados y el avalúo. El resto de los gastos notariales, como honorarios e impuestos se pagan al momento firmar la nueva escritura.

El trámite entero se lleva entre 25 y 30 días naturales.

9. Firma de la escritura

El proceso concluye cuando tú y el comprador se presentan a las oficinas notariales a la firma de las escrituras.

Es aquí cuando deberás liquidar la propiedad, ya sea con un cheque certificado o una transferencia bancaria.

Una vez que las partes hayan firmado, el notario presenta copia de los siguientes documentos: avalúo y certificados de no adeudo al Registro Público, con el correspondiente pago de impuestos para que el Registro haga la inscripción de la operación de compra-venta.

Ahora sí, puedes estar seguro que lo que acabas de firmar y el dinero que recién pagaste te convierte en el dueño de la casa que has soñado.

Editorial Metroscubicos